El pabellón de Japón en esta última Bienal de Venecia sorprende con una instalación interactiva en la que el visitante es el mayor activo.
Todos podemos participar cargando a un pequeño muñeco que representa a un bebe de aproximadamente 5 kilos de peso (no es posible elegirlo, totalmente al azar). Se inicia el recorrido accediendo al primer piso, donde se le puede cambiar el pañal y recibir como recompensa una poesía, luego se transita por diferentes instalaciones con objetos relativos a la crianza, para finalmente devolver el muñeco antes de dejar el pabellón.
Esta actuación participativa se inspira en el trabajo que históricamente se ha confiado a las mujeres: cargar el muñeco o no es una elección, que comunica amor, entusiasmo, el dilema de ser padres pero también la decisión con respecto a tener o no tener un hijo.
La intención de este artista, que se define queer, es abrir la discusión sobre la maternidad y la donación de ovocitos, los derechos reproductivos, las políticas laborales y la historia de los conflictos bélicos en donde se han perdido miles de niños.
En síntesis, Grass Babies, Moon Babies propone una experiencia participativa que transforma una acción aparentemente simple en una reflexión crítica sobre el cuidado, la maternidad, la autonomía reproductiva y la responsabilidad colectiva. Al involucrar físicamente al visitante, la obra desplaza la contemplación pasiva y lo invita a confrontar las dimensiones afectivas, sociales y políticas que atraviesan la crianza y la memoria de las infancias afectadas por la violencia.
Grass Babies, Moon Babies, de Ei Arakawa-Nash (2026)
Pabellón de Japón - Bienal de Venecia
- 13:55
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